Y nada mejor que con una ruta flojita a nivel técnico pero repleta de lugares donde uno puede
retroceder en el tiempo (a 3000 años antes de Cristo) e imaginar como vivían y morían los hombres y
mujeres de aquella época.
Salimos a las 8:45 de la mañana con dirección a Caravaca, y en poco más de hora y media llegamos al
punto de inicio de la ruta...Zaén de Arriba... eso sí, después de haber atravesado pueblos como
Barrada, Archivel y El Sabinar.
Sobre las 10:15 comenzamos el periplo... y las vistas no defraudaban. Más de una docena de cuevas,
de todos los tamaños y utilizadas, sobre todo, para guardar a los animales. En una de ellas, existía una
pequeña cavidad de la que surgía un fino hilo de agua...y todo lo que tocaba esta estaba inundado de
verde hierba e incluso una higuera se había atrevido a agarrarse a la dura roca para que no le arrebataran
ese precioso rincón.
Proseguimos el camino adentrándonos en una extensión dominada por enebros que, a su vez, custodiaban a dos majestuosas sabinas...
Entonces, no dirigimos hacia el Cerro de las Víboras, donde pudimos admirar varias tumbas y restos de un
poblado (más información aquí )
Y fue entonces cuando nos tocó "sudar un poquito" y subir "a pelo" hasta la Molata de la Fuensanta de unos 1500 metros.
Las vistas del Campo de San Juan eran impresionantes y tuvimos la suerte de advertir la presencia de un
joven jabalí que correteaba por la zona norte del pico era tal el silencio que podíamos escuchar hasta los pasos sobre la sinuosa senda por la que se el animal discurría.
Aquí tenéis unas fotitos de la odisea...
| Zaen de Arriba |
No hay comentarios:
Publicar un comentario